Categoría: Ubicaciones
18/03/2013

Adapta tu hogar a personas con movilidad reducida



Las personas con discapacidad se enfrentan en su día a día a limitaciones para desplazarse y tienen frecuentes problemas para interactuar con el medio. En muchos casos las barreras arquitectónicas les impiden el acceso y es posible que la sociedad aún no esté lo suficientemente concienciada con esta causa. Si quieres que tu hogar se adapte a sus necesidades, a continuación encontrarás una serie de pautas que te ayudarán en tu propósito.

Es posible que no puedas influir de manera significativa en la remodelación de los espacios públicos, pero en tu casa ¡todo está en tu mano! Los interiores se pueden modificar sin problema y encontrarás una amplia gama de recursos disponibles.

En primer lugar, es importante eliminar las barreras arquitectónicas que les impiden el paso y evitar objetos que puedan resultar molestos, tales como alfombras, grandes adornos innecesarios, etc. Además, ten en cuenta que lo más importante es su seguridad, así que evita tener cables o enchufes en lugares que estorben. Asegúrate también de que el suelo sea liso y antideslizante, y de que las puertas y ventanas puedan abrirse con una sola mano; mejor si son correderas.

Otro de los principales problemas son los desniveles y escaleras. La mejor solución a estos obstáculos son las rampas, a pesar de que requieren bastante espacio. Cuando no es posible instalar una o los escalones no se pueden eliminar, tienes la opción de recurrir a una plataforma elevadora.

Ante todo debes tener en cuenta que algunos objetos cotidianos que tú usas con total normalidad pueden suponer para ellos verdaderos obstáculos. Por eso, cuida que la altura de acceso para estas personas esté entre 40 y 140 cm como máximo, que equivalen a una mesa de trabajo, y que plataformas como la encimera o el lavabo no superen nunca los 85 cm.

Las zonas que más dificultades suelen presentar son la cocina y el baño, por eso debes prestar especial atención a estas estancias de tu casa. En el cuarto de baño es importante colocar duchas especiales más grandes que las habituales, con platos extraplanos y material antideslizante para evitar posibles resbalones y caídas. En caso de que tengas bañera y no quieras cambiarla, coloca un acceso frontal o lateral con un banco o asiento de apoyo. El inodoro debe tener espacio suficiente a los ambos lados para situar la silla de ruedas y facilitar el paso de esta al sanitario, y el lavabo no debe tener pie ni mueble inferior que impida a la persona acercarse y usarlo correctamente. Además, tienes la posibilidad de que el grifo pueda accionarse mediante un mecanismo de presión o de palanca, ¡queda a tu elección! Es imprescindible asimismo que cuente con barras de apoyo para dar estabilidad y evitar tropezones o caídas inoportunas.

Por otra parte, la cocina puede suponer un peligro. Los accidentes domésticos tienen lugar, sobre todo, en esta zona de la casa. Por eso toda precaución es poca. Los electrodomésticos deben estar a la altura adecuada, ser de fácil apertura y sencillos en el manejo. Si fuera necesario, con avisador acústico. Además, la encimera debe tener hueca la parte inferior para que quepa la silla de ruedas y así facilitar el movimiento por la cocina.

Sigue nuestras recomendaciones para hacer tu día a día y el de estas personas mucho más fácil. Su estancia será más cómoda, segura e independiente, incrementando su calidad de vida.


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